Marca: NYANA
Túnel Invernadero Cultivo 300x45cm Plegable | Protección Otoño-invierno
9,02 €14,90 €39% OFF
Descripción
El túnel invernadero para cultivo que le faltaba a tu huerto. 300 cm de largo, 45 de ancho, y una tela no tejida densa que protege tus plantas del frío, las heladas ligeras y las plagas más habituales del otoño e invierno. Da igual si tienes lechugas, coles, espinacas o brotes tiernos: este túnel les pone un techo sin ahogarlas.
Y es que la tela transpira. Eso es lo importante. No es plástico hermético que cuece todo dentro, sino una cubierta que deja pasar el aire y la humedad justa, manteniendo la temperatura sin crear hongos. Las plantas respiran, crecen y tú no tienes que preocuparte por las noches frías.
Además, el montaje es de los que alegran el domingo. Sistema pop-up: lo sacas del estuche, lo abres, y en menos de un minuto está desplegado sobre el bancal. Sin varillas que montar, sin tornillos, sin instrucciones de seis páginas. Para recogerlo, igual de fácil: se pliega en espiral y vuelve a su bolsa compacta. Cabe en cualquier armario de exterior.
Los cordones en los extremos permiten cerrar el acceso o dejarlo más abierto según la temperatura del día. Y las clavijas de anclaje fijan el túnel al suelo para que el viento no lo convierta en cometa.
Y es que la tela transpira. Eso es lo importante. No es plástico hermético que cuece todo dentro, sino una cubierta que deja pasar el aire y la humedad justa, manteniendo la temperatura sin crear hongos. Las plantas respiran, crecen y tú no tienes que preocuparte por las noches frías.
Además, el montaje es de los que alegran el domingo. Sistema pop-up: lo sacas del estuche, lo abres, y en menos de un minuto está desplegado sobre el bancal. Sin varillas que montar, sin tornillos, sin instrucciones de seis páginas. Para recogerlo, igual de fácil: se pliega en espiral y vuelve a su bolsa compacta. Cabe en cualquier armario de exterior.
Los cordones en los extremos permiten cerrar el acceso o dejarlo más abierto según la temperatura del día. Y las clavijas de anclaje fijan el túnel al suelo para que el viento no lo convierta en cometa.



